El protocolo de Kioto. Es un acuerdo internacional vinculante que fue adoptado el 11 de diciembre de 1997 en Kioto, Japón, en la Tercera Conferencia de las Partes (COP3) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Entró en vigor el 16 de febrero de 2005.
El objetivo principal del protocolo es reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global: dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6), a niveles inferiores a los de 1990.
Características clave del Protocolo de Kioto:
Objetivos de emisión diferenciados: El protocolo estableció objetivos específicos de reducción de emisiones para cada país desarrollado (Partes del Anexo I), mientras que los países en desarrollo no tenían obligaciones de reducción de emisiones. Esto se basaba en el principio de «responsabilidades comunes pero diferenciadas» reconocido en la CMNUCC, reflejando la idea de que los países desarrollados son históricamente responsables de la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
Período de compromiso: El primer período de compromiso fue de 2008 a 2012. Durante este tiempo, los países del Anexo I debían reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un promedio del 5% por debajo de los niveles de 1990.
El protocolo de Kioto
Mecanismos de flexibilidad: El Protocolo de Kioto introdujo tres mecanismos de mercado para ayudar a los países a cumplir con sus objetivos de manera coste-efectiva:
- Comercio de emisiones: Permitiendo a los países que emiten menos de lo permitido vender sus excedentes de emisiones a países que los superan.
- Implementación Conjunta (IC): Permitiendo a los países del Anexo I invertir en proyectos de reducción de emisiones en otros países del Anexo I y recibir créditos por las reducciones logradas.
- Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL): Permitiendo a los países del Anexo I financiar proyectos de reducción de emisiones en países en desarrollo y recibir créditos por las reducciones.
Cumplimiento: El protocolo estableció un sistema de cumplimiento que incluye el seguimiento de las emisiones de los países, la revisión de sus informes de emisiones y procedimientos para casos de incumplimiento.
El protocolo de Kioto
A pesar de su importancia histórica, el Protocolo de Kioto enfrentó críticas y desafíos, como la retirada de Estados Unidos en 2001 y la dificultad de comprometer a países en desarrollo con objetivos de reducción de emisiones. Su sucesor, el Acuerdo de París adoptado en 2015, busca abordar algunos de estos desafíos al requerir que todos los países, tanto desarrollados como en desarrollo, presenten compromisos de reducción de emisiones y los actualicen periódicamente.
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