El “se” impersonal en el instructivo. El «se» impersonal es una construcción gramatical que se utiliza en español para expresar acciones que no se atribuyen específicamente a una persona en particular. En los instructivos, el «se» impersonal se emplea para dar instrucciones de forma general, sin especificar quién realiza la acción. Por ejemplo:
- «Se agrega una taza de harina.»
- «Se mezclan los ingredientes hasta obtener una masa homogénea.»
- «Se hornea durante 30 minutos a 180 grados Celsius.»
En estas frases, el «se» impersonal indica que las acciones (agregar la harina, mezclar los ingredientes, hornear) son acciones que deben realizarse, pero no se especifica quién las realiza. Esto hace que las instrucciones sean universales y aplicables a cualquier persona que siga el procedimiento.
El “se” impersonal en el instructivo Función y Características:
El «se» impersonal en el instructivo cumple varias funciones y tiene algunas características distintivas:
Universalidad: Al utilizar el «se» impersonal, las instrucciones se presentan como universales, aplicables a cualquier persona que siga el procedimiento. No se especifica quién realiza la acción, lo que permite que las instrucciones sean entendidas por cualquier lector o usuario.
Objetividad: Al no mencionar un sujeto específico que realice la acción, el «se» impersonal agrega un grado de objetividad a las instrucciones. Esto evita la implicación de preferencias personales o sesgos en la redacción del instructivo.
Sencillez y claridad: El uso del «se» impersonal ayuda a simplificar las instrucciones, ya que elimina la necesidad de mencionar al sujeto que realiza
El “se” impersonal en el instructivo Función y Características:
El «se» impersonal en el instructivo cumple varias funciones y tiene algunas características distintivas:
Universalidad: Al utilizar el «se» impersonal, las instrucciones se presentan como universales, aplicables a cualquier persona que siga el procedimiento. No se especifica quién realiza la acción, lo que permite que las instrucciones sean entendidas por cualquier lector o usuario.
Objetividad: Al no mencionar un sujeto específico que realice la acción, el «se» impersonal agrega un grado de objetividad a las instrucciones. Esto evita la implicación de preferencias personales o sesgos en la redacción del instructivo.
Sencillez y claridad: El uso del «se» impersonal ayuda a simplificar las instrucciones, ya que elimina la necesidad de mencionar al sujeto que realiza la acción en cada paso. Esto contribuye a la claridad y la concisión del texto instructivo.
El “se” impersonal en el instructivo
Imperatividad suavizada: En lugar de utilizar formas verbales en imperativo directo, que pueden sonar demasiado exigentes o autoritarias, el «se» impersonal suaviza el tono de las instrucciones. Esto puede hacer que el texto sea más amigable y accesible para el lector.
Impersonalidad y formalidad: El uso del «se» impersonal también añade un tono impersonal y formal al instructivo, lo que puede ser adecuado para situaciones en las que se requiere cierta distancia o profesionalismo en la comunicación.
En resumen, el «se» impersonal en el instructivo funciona para universalizar las instrucciones, mantener la objetividad, simplificar el texto, suavizar el tono imperativo y añadir un tono formal e impersonal al documento.
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